El próximo episodio (13-й сезон · 9 серия) se estrenará el 16 enero 2026.
La temporada 13 merece verse por su mirada dura y consistente sobre el poder y la responsabilidad, no por casos criminales aislados.

La decimotercera temporada de «Chicago P.D.» llega cuando la serie ya se ha consolidado como uno de los ejemplos más duros y coherentes del drama procedimental. Aquí hace tiempo que no se trata de un simple “policías contra criminales”. La nueva temporada importa como prueba de resistencia del sistema — humano e institucional — en un entorno donde el compromiso se ha vuelto norma y la frontera entre deber profesional y responsabilidad personal se difumina cada vez más. La serie no se expande: se profundiza, obligando a los personajes a vivir con las consecuencias de decisiones tomadas años atrás.
El conflicto clave de la temporada se construye alrededor del poder y los límites aceptables de su uso. La unidad de Inteligencia sigue operando en una zona gris, donde la legalidad formal no siempre coincide con la sensación de justicia. La temporada habla de la culpa como un ruido de fondo permanente del trabajo: cada “ciudad salvada” cuesta demasiado a quienes la protegen. El control es ilusorio: ni la experiencia ni la autoridad garantizan que la situación no se descontrole. El miedo aparece no solo en los choques callejeros, sino en el silencio posterior, cuando queda claro que una decisión más ha cambiado al equipo de forma irreversible. La identidad de los personajes se define menos por la placa y más por cuánto están dispuestos a perder para mantener el orden.
La temporada 13 encajará con quienes valoran el drama policial duro, sin romantizar el servicio. Será especialmente atractiva para los seguidores de la franquicia, que ven la serie como una historia continua de compromisos morales. Aquí no importan tanto los casos aislados como su efecto acumulativo: sobre los caracteres, las relaciones y la confianza dentro del equipo. Para nuevos espectadores puede ser un punto de entrada exigente: la serie casi no explica contexto y te lanza a conflictos ya existentes. Quienes busquen un procedimental más ligero, con cierres claros, pueden sentirla demasiado oscura y emocionalmente densa.
También hay un margen de duda. La fórmula sigue siendo reconocible y muchos recursos narrativos desarrollan temas conocidos — abuso de poder, presión desde arriba, fracturas internas. El ritmo es irregular: algunos episodios están cargados de sucesos, otros se centran en consecuencias y conversaciones. La violencia y la intensidad psicológica se mantienen altas, lo que hace difícil verla “de fondo”. La temporada 13 de «Chicago P.D.» no es un intento de reinvención: es una continuación coherente de la conversación sobre el costo del orden en una ciudad donde cada elección deja huella.
¿Hay que ver temporadas anteriores?
Sí, la temporada se apoya directamente en hechos pasados.
¿Ha cambiado el formato de la serie?
No, sigue siendo procedimental con foco en personajes.
¿Es la última temporada?
No hay anuncio oficial de finalización.
¿Habrá más drama personal?
Sí, la temporada desarrolla activamente los conflictos internos del equipo.
¿Habrá temporada 14?
Por ahora no hay información.