
Con la intención de empezar de nuevo, Trevor Bingley acepta un trabajo aparentemente perfecto: cuidar un lujoso ático donde el orden y la precisión lo son todo. Convencido de que esta oportunidad demostrará su fiabilidad, no imagina que su rutina se verá alterada por la llegada inesperada de un bebé abandonado que necesita atención inmediata.
A partir de ese momento, la calma se transforma en una sucesión de situaciones caóticas y divertidas. Sin experiencia alguna en el cuidado infantil, Trevor debe improvisar constantemente para mantener el control, aunque cada intento solo empeora el desorden.
La serie combina humor físico clásico con valores familiares y una mirada irónica sobre la responsabilidad adulta. Es una comedia ligera y entrañable que demuestra cómo los desafíos inesperados pueden cambiar la vida y revelar el verdadero significado del compromiso y la empatía.