El estreno tendrá lugar el 15 enero 2026.
Vale por su mirada atmosférica y perturbadora del espionaje, desde quienes nunca debieron participar en él.

La temporada 1 de *Pony* aparece en un contexto de cansancio ante las historias de espías demasiado pulidas, donde el espionaje se ve como un juego de profesionales con control perfecto. Aquí el foco cambia: la serie pone a prueba qué ocurre cuando la maquinaria de la Guerra Fría arrastra a personas que nunca estuvieron destinadas a ese papel. Esta temporada importa menos por la magnitud de la conspiración y más por su punto de entrada: cómo el sistema utiliza a los invisibles y por qué ellos terminan siendo los más vulnerables y, a la vez, los más peligrosos.
El conflicto principal se construye sobre la pérdida y la manipulación. Las protagonistas no empiezan como agentes, sino como viudas cuyo duelo personal se convierte rápidamente en una herramienta para estrategias ajenas. El poder es anónimo y disperso: servicios secretos, estructuras diplomáticas e ideología de época funcionan como un único mecanismo de presión. La serie habla del control a través del desconocimiento, de la culpa sin derecho a confesión y del miedo como fondo constante de la vida. Memoria, confianza e identidad se diluyen: las protagonistas deben redefinirse cuando su papel anterior deja de protegerlas.
Esta temporada encaja con quienes buscan espionaje a escala humana: atmósfera de época, tensión psicológica y una intriga que se revela lentamente, no acción continua. A los fans de los clásicos de agentes puede parecerles demasiado contenida: aquí mandan los diálogos, la sospecha y la transformación interior. *Pony* también puede no funcionar para quien no esté preparado para un contexto histórico denso y un tono oscuro sin grandes alivios emocionales.
Hay detalles que conviene saber antes. El ritmo es deliberadamente pausado, y el estreno simultáneo de todos los episodios refuerza la sensación de encierro y falta de salida. La paranoia domina sobre la acción, y no todos los capítulos ofrecen un “empujón” argumental. Además, la serie evita referencias morales claras, dejando al espectador a solas con decisiones ambiguas. *Pony* no es una historia de victoria, sino del precio de involucrarse.
¿Es miniserie o inicio de una historia larga?
La temporada 1 está concebida como un capítulo independiente.
¿Se basa en hechos reales?
Es ficción, pero apoyada en contexto histórico real.
¿Habrá más acción en la segunda mitad?
El acento se mantiene en tensión e investigación.
¿Es una serie de espías o de personas?
En el centro: vidas personales dentro del juego de espías.
¿Habrá temporada 2?
Todavía no hay información oficial.